El Levante UD ha cancelado una deuda privilegiada de seis millones de euros gracias a los ingresos obtenidos en el mercado de fichajes de verano.
El equipo, que actualmente ocupa la undécima posición en La Liga con cinco puntos tras cuatro jornadas, ha logrado un hito financiero clave. Este movimiento se enmarca dentro del Plan de Reestructuración de Deuda homologado en noviembre de 2025, que permitió al club evitar la administración concursal.
¿Cómo se pagó la deuda con Fasanara?
La entidad acreedora Fasanara Securistation SA reclamaba al Levante 6.041.787 euros, una cifra que ya incluía una quita en intereses de demora. El plazo para el pago total vencía el 30 de septiembre de 2027, con posibilidad de prórroga. Sin embargo, el club ha logrado liquidar esta obligación por completo al cierre del mercado estival de 2026.
Los fondos provinieron de cuatro operaciones de venta. La más cuantiosa fue el traspaso de Carlos Espí al Real Madrid por el valor de su cláusula de rescisión, 25 millones de euros. De esa cantidad, cinco millones fueron para Fasanara y 1,25 millones para el grupo Edmond de Rothschild, dejando un neto aproximado de 17,5 millones para el club. Las otras salidas fueron las de Kervin Arriaga al AEK Atenas (4 millones fijos más 2 en variables), Kareem Tunde al West Bromwich Albion (3 millones fijos más 2 en variables) y Carlos Álvarez al Club América por 6 millones, de los cuales el Sevilla percibirá el 30%.
¿Qué significa para el Fair Play y el futuro?
El margen de Fair Play del Levante se situaba por debajo de los 17,4 millones en marzo, una cifra inferior a la de algunos clubes de Segunda División. Héctor Rodas, director deportivo del club, había señalado que el margen inicial "era de tan solo 5 millones para la primera plantilla cuando se logró la permanencia en La Cartuja de Sevilla".
Este salto es fundamental. Si el equipo consigue la permanencia por segunda temporada consecutiva, accederá a la regla financiera 1:1 de La Liga, lo que permitiría reinvertir una mayor parte de los beneficios futuros por ventas. El objetivo, según el informe, es reorientar el proyecto deportivo con una plantilla con más jugadores en propiedad y menos dependencia de las cesiones. El club necesita aún una ampliación de capital de 15 millones, que será sometida a votación en una Asamblea General Extraordinaria convocada por el accionista mayoritario José Danvila.
¿Cómo afecta al mercado y la plantilla actual?
La nueva solvencia llega en un momento clave de la temporada. El Levante, con cinco goles a favor y cinco en contra, se prepara para un duelo complicado en su próximo partido: recibir al líder Barcelona el 13 de septiembre. Además, el equipo cuenta con la baja de Etta Eyong en la lista de lesionados.
En el mercado, la capacidad de maniobra mejoró, pero no evitó algún contratiempo. La Liga rechazó el intento de fichar a Sergio Akieme en calidad de cedido del Stade de Reims debido a una documentación presentada fuera de plazo, según explicó Xavi Grande, involucrado en las negociaciones. Sí se concretaron las cesiones de Ifeanyi Ndukwe (Liverpool) y Axel Tape (Bayer Leverkusen), y se acordó una cesión con obligación de compra por Petar Ratkov (Lazio) por 14 millones si se cumplen ciertos hitos.
La gestión de esta deuda privilegiada cierra un capítulo financiero complejo y ofrece un respiro al proyecto. El equipo, que puedes seguir en la clasificación, afronta ahora el reto deportivo con una base económica más estable. El cierre del mercado de verano de 2026 marca el punto final del pago a Fasanara Securistation SA.
