El presidente José Danvila ha reducido la deuda del Levante en más de 5 millones de euros tras una quita a acreedores. La reducción se logró con un pago anticipado del 50 % de los créditos ordinarios, totalizando 25,1 millones de euros de deuda.

Reducción de la deuda ordinaria

Durante el verano de 2026 el Levante envió un documento a más de 50 acreedores ordinarios cuya deuda ascendía a 25,1 millones de euros. La propuesta, válida 10 días, ofrecía pagar el 50 % del importe nominal mediante pagarés con vencimiento antes del 31 de diciembre 2026. Si el acreedor aceptaba la quita, se extinguiría también la deuda subordinada. De los 25,1 millones, 16 millones pertenecen a OLB Bank, que no aceptó la oferta, y 9 millones a agencias de representación de futbolistas, que sí firmaron y permitieron al club reducir la deuda en algo más de 5 millones.

Negociaciones con EDR y Fasanara

El siguiente reto de Danvila es negociar con Edmond de Rothschild (EDR) y Fasanara Capital. EDR reclama 33,5 millones de euros de los 60 millones prestados en 2020 para la remodelación del Estadio Ciutat de València, mientras que Fasanara tiene una póliza de crédito de 6,5 millones de euros. Ambos acreedores tienen hipotecas sobre los principales activos del club y sobre una parte de los ingresos de traspasos.

Danvila busca una novación a diez años que permita al Levante tomar el control total de la sociedad y liberar al club de la carga que impide la construcción de plantillas competitivas. Bajo el plan, EDR recuperaría 2,5 millones de la deuda principal más intereses cada temporada en Primera División; si el club descendiera, solo pagaría intereses semestrales. En cuanto a Fasanara, el Levante tendría hasta 2028 para amortizar el 75 % de la deuda, con la expectativa de que los traspasos de Carlos Espí al Real Madrid y de Kervin Arriaga al AEK cubran la mayor parte de la obligación.

Implicaciones para la venta del club

Danvila no pretende vender el club a corto plazo. Jurídicamente, no puede hacerlo sin haber liquidado previamente los 33,5 millones que le adeudan a EDR. Además, considera que el momento no es el adecuado tras superar la tormenta perfecta; el club se encuentra en vías de crecimiento si permanece un año más en Primera División.

El Levante todavía debe transformar y reducir los 56,2 millones restantes que le adeudan los acreedores dentro del Plan de Reestructuración a diez años, y los 69,9 millones de deuda no incluida en dicho plan. Esta carga afecta el margen de Fair Play Financiero de la Liga y dificulta la inscripción de jugadores.

El próximo paso de Danvila será cerrar la negociación con EDR y decidir si busca un nuevo socio de viaje tras tres años de gestión. La estabilidad financiera del club dependerá de la exitosa reestructuración de la deuda y de la continuidad en Primera División.